14/12/09

Desde la isla del olvido

Hace unos días fuimos en busca de un disco y salimos de la tienda con otro. A pesar de que hace rato que tomamos cierta distancia de su música, al ver Desde la isla del olvido, título nuevo de Fernando Delgadillo, después de cuatro años de su última producción (recopilación en vivo), y ocho de su anterior disco de estudio, nos fue imposible resistir la tentación y lo llevamos a casa, donde Tany al verlo puso la sempiterna cara de fastidio que dedica a todo cuanto se refiere al trovador... En gustos se rompen géneros.

En cuanto se dio el momento, nos dedicamos a escucharlo con atención, y no sólo eso, sino a descubrirlo por completo, ya que con esta producción Delgadillo se ha propuesto ir un poco más allá, entregar solamente un compilado musical, ofreciendo en esta ocasión una historia completa aderezada con la lente de Ana Elena Pola Santamaría, en lo que se conoce como arte objeto. Las canciones que integran Desde la isla del olvido van complementadas con la historia de un Robinson Crusoe contemporáneo que por azares del destino, va a dar a una isla perdida y mágica, al parecer en medio del Caribe maya, que guarda los vestigios de una civilización perdida en el tiempo y el espacio.

En general, la producción es buena, y tiene un sabor profundamente intimista creando un concepto completo y redondo; sin embargo, escucharlo ha generado una serie de sentimientos encontrados. Por una parte, la remembranza de una época mucho más complicada que la actual, y en la que, de alguna manera, Delgadillo y su música fueron parte importante para retomar el rumbo y poner orden en algunas cosas (y más desorden en otras). Por otra parte, en este disco se repite esa sensación que nos dejó Campo de sueños (2001), de que falta algo; en medio de la rica gama sonora que ofrece, queda un vacío difícil de explicar. Falta de fuerza, de variaciones, de emoción, no lo sabemos; pero lo cierto es que éste no es un trabajo que personalmente logre sorprendernos como lo hizo con Entre pairos y derivas (1998), que es hasta ahora y a nuestro gusto personal el mejor disco de toda su carrera.

Dos cosas que han distinguido a Fernando Delgadillo son, primero, que fue uno de los primeros que logró romper el cerco de los émulos de Silvio Rodríguez, refrescando la escena musical con una propuesta nueva y original, y segundo; y segundo, que de unos años a la fecha, se ha creado un grupo de detractores del cantautor, que entre otras cosas, señala que de un tiempo a la fecha, a Delgadillo "ya se le nota que come tres veces al día". Se esté a favor o en contra, lo cierto es que Fernando es un excelente trovador que se ha levantado sólo y que ha sido un referente obligado para todo aquel que quiera entender o apreciar en toda su magnitud esta nueva y fructífera etapa en la nueva canción de autor mexicana. Su trabajo refleja un crecimiento personal y artístico innegable, y es por ello que extraña esa falta de frescura en su trabajo, ese sabor a emoción y entrega que se podía apreciar en sus presentaciones en el Sapo cancionero o en El Péndulo de la colonia Condesa. Ignoramos la etapa personal mediante la cual se haya forjado esta producción, o si bien existe una franca necesidad de descanso por parte de Delgadillo, para retomar los pasos y encontrar una nueva veta que le permita recuperar ese algo que falta en sus últimos discos, una refundación como trovador, como el gran artista que es.

Sabemos perfectamente que ésta no pasa de ser una mera apreciación subjetiva, y que muchos de sus seguidores pensarán todo lo contrario a lo que aquí se ha dicho; pero precisamente por el respeto y la admiración que sentimos por Fernando Delgadillo, que estamos obligados a ser honestos, así como él lo hace con su arte. Escúchenlo, cierren los ojos y déjense llevar, lean los relatos del náufrago y disfruten las imágenes del trabajo; pues al final de cuentas, y por encima de cualquier opinión, es el oyente quien tiene la última palabra.

6/12/09

Y mientras tanto

¿Cómo acallar las voces
prófugas de la memoria
que corren, vagan
y se disuelven entre mis labios
cuando te gritan
y no estás
cuando te lloran
y no escuchas
no sientes
ignoras
dejas escapar esta voz
hasta perderse en el laberinto
del horizonte?
Y mientras tanto yo
lanzando palabras
en palomas mensajeras
a las que haces perder el rumbo

enmarañando mis entrañas...

29/11/09

Ciudades

Somos ciudades
que se cruzan
en un tiempo que está muerto
burla del destino
del universo
que nos quiere muertos
trastornados
consumidos
encrucijada en la que nunca nos encontraremos
Tú, ciudad luminosa, resplandeciente
yo, ciudad decadente y abandonada
apocada, sin esperanza
de reconstruir
la vida de una vida que nunca fue vida
Y el que destino no da tregua y nos separa...

22/11/09

Ritual

Una piedra al alba
un río un poco frío
del que brota agua cristalina
dos cuerpos
al viento

el tuyo y el mío
conjunción del sentimiento
tu boca en la mía
mi cuerpo
tus ojos

el alba
el viento

tu rostro
intercambio de besos
suspiros
sudores
tu piel
mis manos

dos almas que comienzan a amar
y por fin abrir los ojos
renacer
despertar a la realidad
para comenzar un nuevo día...

13/11/09

La nota

Ya entrada la mañana, te despiertas con la boca seca, conservando aún ese sabor amargo que inunda tus papilas desde hace días, matándole el sabor a todo cuanto pruebas. Y sigues sintiendo ahí justo abajo del esternón esa bola que punza y se vuelve cada vez un poco más grande, cada vez un poco más dura, como una bola de béisbol que te dificulta la respiración y hace que tu cuerpo se sienta pesado, lento, sin fuerza. Aún sientes ganas de llorar, sin embargo tus lagrimales no consiguen producir nada, se han marchitado a lo largo de tantos años de desconsuelo y soledad del alma. Pero hoy, por fin la expectativa ha cambiado, y eso te da cuando menos algo de fuerza para levantarte mientras te tallas los ojos con el anverso de la mano y caminas hasta el baño, abres la llave del agua y de inmediato acercas tus labios para humedecer tu boca. luego te ves al espejo, ese que nunca miente y que te confirma, como cada mañana, lo maltrecho que estás, no sólo físicamente, pues a fin de cuentas el tiempo pasa y uno va envejeciendo de forma irremediable, sino que tus ojeras y esa opacidad de tus ojos que te recuerdan a los de un pescado echado a perder, combinada con la maraña de cabellos que cubre tu cabeza sin orden alguno, reflejan exactamente lo podrido, lo perdido que estás, lo vacía que ha quedado tu alma después de tantos años de esfuerzos inútiles y ese sentirte ajeno a todo cuanto te rodea.

Juntas tus palmas bajo el chorro de agua y te las llevas a la cara, repites la operación varias veces, como si quisieras borrar la imagen que acabas de ver en el espejo antes de seguir adelante; y mientras lo haces te preguntas (como cada mañana al despertarte, desde hace ya tanto tiempo), cómo fue que te dejaste atrapar, en qué momento abandonaste la partida y dejaste que ellos, los otros decidieran por ti bajo mil y un pretextos, y te alejaran día a día de lo que realmente eras, hasta convertirte en lo que eres ahora un triste hombre gris, enfundado en una vida no te pertenece, que jamás debió de ser la tuya, con el alma marchita, y atrapado en una jaula que segundo a segundo reduce tu tamaño y te presiona y te ahoga; pero ya no, por fin te has armado de valor y decidiste rescatar tu dignidad y plantarte ante el mundo entero y gritar por primera vez en tu vida y a voz de cuello, tajante, irrevocable, la palabra "NO".

Preparas la ducha y te bañas con un esmero poco acostumbrado, quieres estar inmaculado antes de seguir adelante y mientras te secas, piensas en la cara que va poner el imbécil de tu jefe, ese que te ha arrastrado de un lado al otro para ocultar su ignorancia e incapacidad, cuando llegue el lunes y sepa tu decisión, o la de aquella supuesta amiga que te juraba comprensión y lealtad eterna mientras a tus espaldas boicoteaba la única oportunidad que tuviste en años de romper el cerco, de acceder a una nueva forma de vida, que si bien no era la que esperabas, por lo menos te ofrecía un poco de calidad a tu existencia, o hasta la del padre Antonio, que tanto esfuerzo pasó que lo que él decía era el bien y lo que tú eras era el mal; y así vas alargando la lista de personas y personajes que han desfilado por tu vida señalándote con el índice, marcándote como el paradigma de lo social y políticamente inaceptable, condenándote por pretender en algún momento cometer, lo que para todos ellos era el peor de los pecados: ser tú mismo. No lo puedes evitar, alzas la mirada y el puño, y extiendes decidido el dedo medio mientras estallas en una carcajada que hace eco en el baño, con todas las fuerzas de tu alma les deseas a todos que se vayan a la mierda porque tú, su títere, su juguete, está cansado de ceder, de tratar inútilmente de complacer a los demás en lugar de hacerle caso a al corazón. La carcajada y la seña te liberan, la bola debajo de tu esternón se disipa del todo y contra todo pronóstico, comienzas a llorar y tu llanto termina de lavar tu alma, porque no son lágrimas de amargura, sino de felicidad las que llenan tus ojos durante unos minutos.

Cuando dejas de llorar, sales del baño y te vistes y arreglas con esmero, sabes que este día será especial, definitivo para ti, así que quieres verte impecable; miras el reloj, aún es muy temprano; así que sales a la calle y das una vuelta por el barrio; sientes que tu paso es ligero y te sorprendes al ver tu reflejo en el cristal de un aparador, estás erguido como hace años no lo hacías, te ves, estás diferente, casi irreconocible y pronto descubres el por qué. A ese que estás viendo en el reflejo no es otro sino tú, tal como eres en verdad, ese que siempre fuiste y que todos trataron de ocultar, de desaparecer, y que hoy al final ha salido una vez más. Respiras hondo y te sientes aún más decidido a romper con tu pasado; miras nuevamente el reloj y aún sigue siendo temprano; pero tú ya no puedes esperar más, así que te encaminas directamente a de regreso a casa.

Al llegar, el teléfono está sonando y aunque tu primer impulso es contestar te decides a no hacerlo y dejas que el aparato grite hasta quedar afónico, pues no estás dispuesto a que nada ni nadie te arruine el momento, tu momento. te acomodas sobre la cama hasta quedar recostado y cómodo, abres el cajón de tu mesita de noche y sacas la Colt .32 de 1893 que heredaste del abuelo. La miras detenidamente unos segundos antes de llevártela a la sien, cierras los ojos y sonríes en el momento en que jalas del gatillo.

La detonación es fuerte y pronto llama la atención de los vecinos; pero ya es demasiado tarde, has renunciado, te le escapaste de las manos a tus captores y para cuando encuentren tu cuerpo tú ya estarás muy lejos, y sólo encontrarán tu cuerpo sobre la cama, con el rostro dibujando una sonrisa y sosteniendo fuertemente con la mano izquierda tu nota de despedida, que en pocas palabras lo dice todo: "Por fin seré libre..."

7/11/09

Martes trece

Fue precisamente un martes trece, de esos en que la gente prefiere andarse con cuidado, en que todo comenzó para mí. Fueron las circunstancias, el destino, o ¿por qué no decirlo?, la suerte de ese martes trece la que me llevó a la bonanza en que ahora vivo. De hecho, nunca planee convertirme en un héroe, acaso pensaba solamente en esperar a que transcurrieran los dieciocho años que faltaban para mi jubilación y atenerme a terminar mis días con la consecuente pensión. Sin embargo, la gloria vino a mí como una ráfaga de luz, de esas que dicen sentir los inspirados antes de crear la obra suprema de su existencia.

Ya había leído en los periódicos las declaraciones del Procurador respecto a la existencia y detección de la llamada "Hermandad", una mafia de empresarios, políticos, militares y policías de muy alto rango que manejaba los hilos finos del crimen del país y que no había pasado de ser una mera teoría conspiracionista; pero que ahora, tras las afirmaciones del Procurador y su determinación pública de acabar con ella, estaba causando un revuelo que tenía a más de uno con los nervios de punta. Ya entre los pasillos de la corporación se rumoreaba sobre la identidad de sus integrantes, se barajaban nombres entre los que se encontraban connotadas personalidades. La situación se puso fea, ya que al tambalearse un coto de poder que durante generaciones había permanecido oculto e intocable y que ahora estaba expuesto a la atención pública, las reacciones no se hicieron esperar, y el país se vio envuelto en una escalada de violencia como no había visto en toda mi carrera como agente policiaco.

Había que dar una solución y pronto, antes de que la oleada de violencia se saliera de control y se llevara entre las patas a muchos inocentes; pero ¿qué podía hacer yo, un simple policía de escritorio y de muy poca monta, ante una situación de ese calibre? acaso muy poco; pero decidí tratar de poner mi granito de arena, cuando me gradué en la corporación había hecho un juramento de resguardar la paz y el orden público, y así mis esfuerzos resultaran inútiles, no me quedaría con los brazos cruzados.

Fue precisamente un martes trece cuando asesinaron al Procurador, El crimen conmocionó al país entero, se traba tal vez del único político verdaderamente honesto que habíamos tenido, y quizá por ello y por su afán de acabar con la podredumbre en que se encontraba convertido el país se había decidido su muerte, se estaba convirtiendo en un símbolo de justicia, un obstáculo al que era preferible arrebatarle la vida y convertirlo en un mártir, antes que permitir que atentara contra la estabilidad del sistema.

De inmediato se iniciaron las investigaciones y no se hablaba de otra cosa. Los mejores investigadores se enfocaron al caso; pero miren cómo son las cosas, la tragedia se configuró mi éxito, pues fui yo, un policía a quien nadie miraba, a quien nadie conocía, el que dio con el autor del crimen, tan sólo a unas horas de cometido, y obtuve información que fue determinante y detallada que permitió precipitar la caída de varios miembros de la "Hermandad". Por supuesto, fui condecorado y dejé de ser un agente anónimo, un número más en la nómina de la corporación. Rápidamente me ascendieron y me sacaron del escritorio en el que llevaba años refundido para hacerme cargo de trabajos de cada vez mayor importancia, ganando el reconocimiento y la confianza de mis superiores. Así fue como sin sospecharlo siquiera, por ese golpe de suerte, por esa capacidad de respuesta que demostré, que llegué a la cumbre.

Ahora, sin temor a sonar arrogante, puedo decir que dentro del andamiaje del país, soy un hombre clave, importante. Todos me reconocen por haber dado con el responsable de la muerte del Procurador sin que nadie me lo hubiera pedido, y si algo me satisface, es que nadie, absolutamente nadie, supo cómo ni de qué manera me las arreglé para meterme en el despacho del Procurador y le dí la puñalada en la espalda, para inmediatamente después vaciar mi pistola en su cabeza. Nadie sospecha siquiera de las nueve horas que me llevó a convencer a aquel cartero para que, a fuerza de las más originales y sofisticadas torturas que practiqué en su cuerpo y su mente, se confesara culpable. Todo salió a pedir de boca.

Hoy, curiosamente un martes trece, Tomo Posesión como nuevo Procurador. Pero lo mejor sucederá esta noche, cuando por fin, me den la investidura de Hermano Mayor". Todo está en orden. Todo está en paz.

31/10/09

Primer año

Y bien, estamos cumpliendo un año de que iniciamos estos pasos en la red, y parece mentira cuántas cosas han pasado a lo largo de este trayecto; pero sin duda, lo más importante ha sido la oportunidad de poder escribir con total y absoluta libertad, dejar fluir las palabras sin restricción alguna, haciendo que como dice una canción de Marina Rossell, las palabras curen las frustraciones y la incomprensión que a veces inunda el entorno.

Pero hemos cumplido el compromiso y el objetivo planteado hace trescientos sesenta y cinco días, cuando después de una grave crisis imaginativa, decidimos retomar el camino y asumir la disciplina de dejar testimonio de estos pasos semana a semana, sin imaginar, y en eso seremos honestos, que en algún momento alguien se tomaría la molestia de detener su andar para leer estas líneas en las que ha habido, si no de todo como en botica, sí muchas de las cosas que interesan y mueven a este vagabundo, y que felizmente, en varias ocasiones han encontrado eco en otras personas, permitiéndonos además conocer gente nueva e intersante, así como reencontrarnos con viejos amigos y personas importantes para nosotros y con quienes por una u otra circunstancia no habíamos tenido la posibilidad de cruzar nuevamente los caminos.

El proceso de consignar cada semana ideas e historias ha sido edificante, divertido; pero también complicado, ya una vez que uno se encarrila nuevamente como imaginauta, resulta difícil parar y seleccionar lo que se publicará o no en este espacio de entre el cúmulo de páginas que se han gestado a lo largo de este año. Ignoramos en este momento si las huellas que se han impreso en estas tierras virtuales son o no las mejores, las más interesantes; pero sí podemos asegurar que en cada una de estas intervenciones va la entraña entera del vagabundo.

Por ello quisimos dedicar esta ocasión para agradecer a los amigos viejos, a los nuevos y aquellos caminantes anónimos, a los que continuamente dejan comentarios en el blog y a los que nos comentan por teléfono o personalmente; pero también a los que no dicen nada y los que incluso hasta por error han se han encontrado con este espacio, con estos pasos. Si alguna de estas líneas han podido mover algo dentro de su ser, entonces, la misión estará cumplida.

Ya vendrán nuevas historias, nuevos versos, nuevos sonidos y nuevas ideas a instalarse en este blog, empezaremos una y otra vez, muchos llegarán y otros tantos se irán, andaremos unos pasos y desandaremos otros; pero la historia de este año y de todos lo que directa e indirectamente han intervenido en ella, quedará definitivamente inscrita en la Historia de este rotundo vagabundo.

De nuevo gracias a todos, y sigamos adelante.

19/10/09

Ciudadanía nacional, ciudadanía cosmopolita y mediación

Variando el rumbo normal de los pasos, una pequeña reflexión sobre uno de los nuevos oficios de este vagabundo.


Refiriéndose al mundo de la literatura contemporánea, el escritor Héctor Abad Faciolince plantea la existencia de dos formas de globalización:

...un casi buena y una casi mala. A la mala voy a llamarla Globalización Mac Donalds, que es una invasión pernicionsa del mal gusto culinario: la bobalización del fast food. A la buena le diré Globalización Google, que es el primer atisbo de lo que será la realización del sueño borgesiano de la Biblioteca de Babel, una biblioteca que, si no es infinita, por lo menos sí es interminable...(1)

Podemos decir que la globalización es un fenómeno que intenta redefinir la realidad como una sociedad planetaria, más allá de fronteras, barreras arancelarias, diferencias étnicas, credos religiosos, ideologías políticas y condiciones socio-económicas o culturales. Surge como consecuencia de la internacionalización cada vez más acentuada de los procesos económicos, los conflictos sociales y los fenómenos políticos-culturales.(2). Hasta aquí, la idea de globalización resulta a primera vista una nueva forma de vida para la comunidad internacional, al abolirse las fronteras de cualquier especie en pro de un nuevo estadio mundial en el que no existen diferencias ni distingos de ninguna clase, como punto de partida hacia una coexistencia armónica y pacífica entre las naciones.

Sin embargo, la realidad dista mucho de este planteamiento; pues al estar dirigido este proceso por las grandes potencias del planeta (especialmente los E.U.), el enfoque que se ha dado se limita exclusivamente al área comercial, como un mecanismo de penetración hacia los países con economías no tan fuertes ni estables.

Los efectos de la globalización no se hacen esperar. La dimensión del mundo se reduce cada vez más y las naciones pobres pierden paulatinamente su independencia como resultado del contexto externo, desenvolviéndose en un juego de relaciones poco equitativas, que en lugar de mitigarse tienden a intensificarse cada vez más.

En vez de moderar el fenómeno de la falta de equidad, la globalización lo ha intensificado. A decir de Joost Smiers:

La globalización económica ha abierto la puerta a las fusiones corporativas, a nuevas empresas que operan a escala global. La consecuencia de ese proceso comercial motivó un cambio en lo que se produce y distribuye, en las condiciones en que se realiza la producción y distribución, y en las consecuencias económicas y culturales de esas actividades...(3)

Atendiendo a lo anterior, y ya situándonos propiamente dentro del marco de la mediación, coincidimos con la dicotomía planteada por Abad Faciolince, visualizándola de la siguiente manera:

  • La primera globalización, que responde a formas de dominio de las potencias económicas, en las que se trata de reducir a los individuos a meros sujetos de consumo, estandarizando costumbres, ideas y formas de vida, y planteando la censura y la represión en contra de todo lo que es "diferente"; es decir, lo que atenta a los intereses particulares de los grandes capitales, a través de concepciones maniqueas, en las que se trata de imponer qué es lo bueno y qué es lo malo mediante esquemas piramidales, y en la que la idea rectora es la TOLERANCIA, y que genera como defensa social una exacerbación mal entendida de la ciudadanía nacional;
  • La segunda forma de globalización; que aporta una visión que va mucho más allá de la planteada por Kant en el tercer artículo definitivo de La paz perpetua(4), pues es de carácter vinculante y tiende a la horizontalidad de todas las relaciones sociales, sin distingo alguno, mediante la idea del RESPETO(5); es decir, tiende a la constitución de una verdadera ciudadanía cosmopolita sin discriminaciones de ninguna clase.
La globalización en términos de ciudadanía también reviste un doble aspecto; el primero alude al estatus jurídico derivado del origen geográfico del individuo; en tanto que el segundo, apunta hacia lo establecido en el artículo 2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos(6); es decir, aporta un elemento de universalidad al individuo, que lo hace recipendiario de todos los derechos y obligaciones de un lugar determinado sin importar su origen, raza o condición social.

Esta segunda forma de ciudadanía ha cobrado una gran relevancia en las últimas décadas, ya que el fenómeno migratorio se ha extendido a lo largo y ancho del globo, dando lugar a sociedades pluriculturales, y a la necesidad de reforzar esta idea de ciudadanía cosmopolita, ya que las diferentes costumbres, tradiciones e ideas se ven a menudo enfrentadas cotidianamente, siendo el disparadero de múltiples conflictos derivados del no reconocimiento del otro, del rechazo a lo "diferente", y a la defensa exacerbada de nacionalismos malentendidos que no son otra cosa que el resultado de esas prácticas de dominación en la que grupos oligárquicos deciden qué es bueno y qué es malo(7), acrecentando la tensión social.

Visto desde esta perspectiva, la arena dramática de la mediación se amplíay adquiere una connotación de carácter eminentemente transformativa, ya que debe de encontrar su campo de trabajo en la primera forma globalizadora (la McDonalds), que es donde se dan la mayor parte de los conflictos, dada la tendencia generalizada a privilegiar la tolerancia; generando relaciones verticales en las que cada uno de los contendientes siente o intenta estar por encima del otro; y se plantea como misión transformar esa concepción hacia la segunda forma globalizadora (la Gooogle), en la que las relaciones se dan en un plano de horizontalidad y lo que se está privilegiando es el respeto; esto es, que las relaciones se dan en un plano de reconocimiento del otro, tomando en serio las necesidades del otro, resultando como consecuencia que dichas relaciones sean incluyentes y se desarrollen de forma armónica y pacífica.

De acuerdo con Richard Sennett, ...en las sociedades complejas la escena está poblada de una gran variedad de tipos sociales cuyas vidas no comprendemos de forma inmediata.(8)Esta afirmación puede ayudar a clarificar nuestro punto. Si para entender esta variedad de tipos sociales partimos de la globalización McDonalds para establecer las relaciones sociales, necesariamente nos inclinaremos hacia una conducta vertical, en la que nos situaremos en un plano de superioridad frente al otro y a partir de ahí, intentaremos conceder a éste (cual si fuera una gracia real), la oportunidad de existir tal y como es... hasta donde nosotros consideremos conveniente. Como podemos apreciar, dentro de este marco encaja principalmente el concepto o la esencia gregaria de la ciudadanía nacional.

Por otra parte, si nuestra dinámica parte de una globalización Google, todos los integrantes del conglomerado social se encontrarán en igualdad de condiciones , nadie estará por encima del otro, y las diferencias serán reconocidas y respetadas, aún y cuando nos e compartan, porque en este caso el interés es común y armónico, y por tanto las diferentes esferas individuales no se ven afectadas o vulneradas, ya que al haber respeto, existen mayores puentes de comunicación que permiten, de forma armoniosa y pacífica, dirimir las controversias. Esto es, estaremos frente a una ciudadanía cosmopolita.

Así las cosas, encontramos que en los extremos, la ciudadanía nacional puede ser un paradigma gregario, tolerante, vertical y de compromiso, en tanto que la ciudadanía cosmopolita puede ser incluyente, respetuosa, vinculante y de colaboración. Sin embargo, nos atrevemos a afirmar que un concepto no excluye al otro, sino todo lo contrario, ambos conceptos convergen en un punto medio y constituyen diferentes estadios de la evolución social y por tanto se complementan, siendo la mediación un catalizador de ese proceso evolutivo.

La relación entre estos dos conceptos de ciudadanía, actualmente se plantea como una suerte de simbiosis, ya que para poder contar con una ciudadanía cosmopolita fuerte y que se sustente a sí misma, requiere necesariamente de la conciencia plena de la ciudadanía nacional, ya que solamente en el reconocimiento propio (del origen, de lo que se es en educación, tradiciones y costumbres), es posible reconocer a los demás en sus diferencias.

Finalmente, podemos afirmar que la mediación juega un papel importante en esa simbiosis, ya que ésta es una herramienta para equilibrar las relaciones sociales a través del reconocimiento y la legitimación de las diferencias, dentro de un marco de respeto que contribuya a la creación de un estadio social de respeto y pacífica armonía.

Notas
(1) ABAD FACIOLINCE, HÉCTOR.- La literatura como peste en Las formas de la pereza.- Aguilar.- Colombia, 2007.- pág. 84
(2) Microsoft Encarta 2006.- Microsoft Coprporation
(3) SMIERS JOOST.- Un mundo son copyright. Artes y medios en la globalización.- Editorial GEDISA.- España, 2006.- pág. 14
(4) Citado en IL3, Módulo 1, Tema 1, Sección 1 del Bloque Común.- http://campusil3.ub.edu/ubv_download/master0607/course-packages/emp_c006_mexic-es.html
(5) De acuerdo con lo que plantea el filósofo nigeriano Emmanuell Chuwudi Eze en su obra The color of the reason: The idea of 'race' in Kant's antrophology, Kant en múltiples libros, textos y manuscritos sobre antropología y geografía física, establece una concepción racista que postula la supremacía moral de la raza europea (citado por Laura García en La raza y la razón, publicado en www.blogarcolibris.wordpress.com)
(6) Citado en IL·, Op. Cit.
(7) Un ejemplo claro de ello es la "Lista negra"establecida por el gobierno norteamericano conocida como el "Eje del mal", en el que todo aquel país o nación que no comparta sus intereses económicos y políticos, es considerado de forma genérica como "el enemigo", creando estereotipos e ideas preconcebidas en el que ser de origen árabe, por ejemplo, es sinónimo de terrorista.

(8) SENNETT RICHARD.- El respeto. Sobre la dignidad del hombre en un mundo de desigualdad.- Anagrama.- Barcelona, 2003.- pág. 62

11/10/09

Decisiones

Caminas por las calles sintiéndote perdido, tratando de explicarte por qué justo ahora, cuando todo parecía estar resuelto, a una semana de casarte con Sofía tras dos años de noviazgo, tenías que encontrarte con Ana para dar al traste con todo y descubrir que aún después de nueve años ella es y seguirá siendo el amor de tu vida y no podrás amar jamás a nadie. Estás completamente decidido; sabes que eres lo más sensato que harás en tu vida; pero eso no aminora tus nervios mientras con mano temblorosa tocas a la puerta de Sofía para comunicarle tu decisión...

3/10/09

El reparador de sueños

Basada en la canción homónima de Silvio Rodríguez

Para Silvio, mi reparador de sueños particular,
esperando que nunca olvide
que sólo soñando es posible vivir


(El reparador de sueños Osvaldo Duarte, Argentina)

Corre juega salta se escabulle entre sábanas y almohadas, con su morral de herramientas en la espalda. Es un travieso enanito que se dedica a reparar sueños, aflojando un odio por aquí, apretando amores por allá. Noche tras noche se desliza por los conductos de la luz hasta llegar a los interruptores, cuando todo está vestid
o de oscuridad. Ahí comienza su labor de ajustar y transformar las pesadillas y los malos pensamientos en ideas e historias felices y tan luminosas como los reflejos del polvo de oro y de sol, lo cual, dicho sea de paso, no siempre es muy fácil, hay ocasiones en que los sueños están tan enredados como una madeja de estambre con la que ha jugado un gato, y hay otras veces en que sus propias herramientas se ponen a pelear entre sí, especialmente la llave de perico, que tiene barrida la cuerda y se la pasa hable que hable y molestando a la llave Steelson, que es bien apretada y se siente muy internacional. Pero a pesar de ello, el pequeñito reparador siempre logra hacer su trabajo con los mejores resultados.

En su vida profesional, este pequeño ser ha dado fuerza a seres de todo el mundo. En España, por ejemplo, una vez visitó a un joven taciturno y le dio el don de la palabra entre sueños, por lo que aún y cuando sacó un cero en literatura, tuvo la fortaleza para responder que ese cero era tan redondo como un ruedo taurino. O en México, transformó a un joven autodidacta y con vocación de astrónomo en un grillo violinista que cantaba los cuentos y las historias que vivían en su cabeza, divirtiendo por décadas a los niños que lo ávidos lo escuchaban por la radio y después lo veían en televisión. Pero sin duda, el que más trabajo le ha costado fue un francés que una noche hace siglos soñó que era un sueño, ¡El pobre reparador no sabía a qué hora comenzar, pues el joven dudaba de todo, incluso de si estaba despierto cuando dormía y viceversa! Sin embargo, poco a poco fue poniendo orden y cada cosa en su lugar hasta que su protegido descubrió los cuatro puntos necesarios para acceder a cualquier conocimiento.

Así se la ha pasado el reparador, afanado en realizar su tarea de la mejor manera, corriendo a las pesadillas de las camas de los niños, entregando sueños lindos e ilusiones por doquier. Por eso te digo que si algo cosquillea en tu almohada, si escuchas risitas cerca de tus oídos mientras duermes, no te preocupes ni tengas miedo, duerme tranquilo, que es el reparador de sueños que te ha venido a visitar.

26/9/09

Historia de las historias

Al Sistema de Transporte Colectivo Metro de la ciudad de México, celebrando 40 años de que esa barca de Caronte anaranjada nos lleva diariamente a descender por las nueve dimensiones del Mictlán y nos regresa a la vida de la superficie llenos de historias y haciéndonos parte de su propia historia.




Como todos los días, Ernesto tomó sus cosas y salió a la carrera de la escuela, agitando las amplias campanas (como de catedral) de su pantalón, sin dar tiempo a sus amigos o a la seño Estela de despedirse de él. Tenía prisa, mucha prisa. Debía llegar rápido a su lugar favorito desde hacía unos meses: el Metro, ese gran cienruedas anaranjado que se comía a gente de todas razas, clases y colores alojándolas entre sus tripas para barrenar la tierra y llevarlas por debajo de la ciudad de un punto a otro de ésta.


Desde que lo inauguraron tres meses atrás, Ernesto no había fallado a su cita diaria con el megainsecto; desde que lo vio por primera vez llevado de la mano de su madre, quedó impresionado con el complejo entramado de túneles y posibilidades que le ofrecía todo un universo subterráneo y anunciaba la llegada de una nueva era de moderinidad y progreso a la ciudad. No tenía claro si su fascinación por este medio de transporte se debía a las noticias del esqueleto de mamut o por el adoratorio mexica dedicado al dios del viento, Ehécatl, que encontraron durante su construcción, o al hecho de sentir que, como personaje de Verne, tenía la posibilidad de viajar al centro mismo de la tierra; pero cada vez que entraba en sus túneles, se transformaba, era otro fuera del tiempo y del espacio y su espíritu se fundía con el tren que corría a toda velocidad hacia todos los puntos de la ciudad.

Ahí, deambulando en los vagones, Ernesto con sus diez años, descubrió su verdadera vocación: sería un imaginauta del metro, y aunque al comunicarlo en la escuela a sus compañeros fue el centro de burlas y ofensas, no le importó, la decisión estaba tomada y no existía la menor posibilidad de dar marcha atrás. Así que, aprovechando que mamá y papá regresaban tarde del trabajo, Ernesto recorría diariamente, al salir de la escuela, todas las estaciones, de Zaragoza a Chapultepec, de Tacuba a Taxqueña y de Tlateloco a Hospital General, aprendiendo de memoria todos los ascensos, descensos y transbordos de aquellas cuarenta y ocho estaciones que lo componían en sus casi 45 kilómetros de longitud.

Pero su gusto, su verdadero placer no era tanto el viajar de un lado al otro, sino observar muy atentamente, mientras viajaba, los rosotros de todos los pasajeros que le acompañaban en el vagón, ya que absolutamente todos tenían una historia qué contar, y él, como buen imaginauta las debía descubrir y consignarlas en un cuaderno específicamente adquirido para llevar una bitácora de todas ellas.

De esta forma, Ernesto fue consignando en su cuaderno cientos de historias, de todos los talantes, desde la de aquel señor de gafas que escondía su rostro tras el periódico para no ser descubierto en su calidad de espía internacional, hasta la de aquella señora marciana que por cabellos tenía decenas de transmisores cilíndricos mal envueltos en una pañoleta amarrada por la nuca; pero que de nada le servían para encontrar el camino de regreso a su planeta.

Poco a poco, además de descubrir historias, descubrió que podía platicar con aquellos gusanos gigantes que poblaban el subsuelo, y su labor de imaginauta se hizo más sencilla, ya que cada vagón le contaba de aquellas historias extrañas, dolorosas o divertidas que sucedían mientras Ernesto debía permanecer en la superficie.

Un día, después de poco más de un año de trabajo, Ernesto, cansado de las burlas y de la gente que se negaba a creer las historias que contaba sobre lo que descubría allá abajo, tomó una decisión terminante: entró al metro y no volvió a la superficie, dejó de contar historias, y finalmente fue feliz, convertido en esta pequeña historia.

19/9/09

Sobre el monólogo

Aprovechando el festivo del 16 y la invitación del buen amigo Edgar Álvarez, fuimos a ver el Festival de burbujas que se presentó en el Parque México en el marco del Dramafest Bicentenario. La propuesta es interesante: cuatro monólogos (uno, Flojito y cooperando, del propio Edgar), que se presentaron dentro de unas burbujas inflables, realmente vale la pena ir a verlos.

Y todo esto nos hizo reflexionar sobre lo complicado que es escribir monólogos dramáticos. Aparentemente, y para muchos, hacer monólogos es lo económicamente más viable; un espectáculo unipersonal, que no requiere mayor inversión para su montaje... pensar eso es pecar de inocente. El monólogo teatral es, a nuestro juicio, uno de los retos escriturales más complejos y difíciles para un escritor. Pensemos en esto: No se trata solamente de un tipo que se para sobre un escenario y habla y habla y se va; se trata de mantener el interés del público, de cubrir todo el complicado entramado de la construcción dramática, concentrado en un sólo personaje, es decir, que toda la historia, el argumento, y la progresión dramática cae exlcusivamente en un personaje. El desarrollo entero del conflicto se presenta en una sola persona que es protagonista y antagonista simultáneamente. Se dice fácil; pero en realidad...

La mayoría de la gente al escuchar sobre el monólogo lo asocia fácilmente (y en el mejor de los casos), con la escena de Hamlet de "Ser o no ser", o bien con la escena de la invocación al beso en Cyrano de Begerac; pero eso, no es propiamente un monólogo, sino soliloquios, lo que podríamos considerar una forma de monólogo que está inmersa dentro de una obra en la que el énfasis, el peso general del argumento está soportado en el diálogo. Pueden ser muy bellos y muy profundos; pero no conforman el universo completo y contundente que debe de ser el monólogo en sí mismo.

En el peor de los casos, se asocia el monólogo teatral con el stand-up comedy o comedia en vivo, tan de moda en los últimos años. Es un monólogo, sí; pero no es propiamente dramático y se rige por reglas muy específicas como el uso del rolling gag, los golpes de risa cada determinado tiempo (hay quienes dicen que debe ser cada veinte segundos); pero por lo general no hay un conflicto real planteado ni se alcanza una anagnórisis concreta, una toma de conciencia plena por parte del personaje, sino que se trata de una historia de carácter anecdótico con tintes claramente humorísticos que se burla de lo cotidiano y que no pretende ir más allá del mero esparcimiento. Los hay verdaderamente buenos como La pelota de letras de Andrés López, y verdaderamente ramplones y del más burdo humor de pastelazo como cualquiera de Adal Ramones.

Por otro lado, desde el punto de vista de la dirección teatral, el monólogo es sumamente difícil de montar, ya que deja poco espacio para la interpretación de director, por lo que éste debe de tener especial cuidado para darle cuerpo a la obra sin que ésta se desvíe en trazos escénicos gratuitos o que no aporten nada a lo que se está diciendo. Por ello, podemos encontrar excelentes textos de monólogos con una pésima dirección, o incluso pésimos textos rescatados con una excelente dirección.

Y en medio de las complicaciones que pusieran surgir para crear un monólogo, también radica en él una de las fuentes más ricas para proponer, para innovar en el terreno dramático, pues da al autor la oportunidad de afrontar el escenario completamente desnudo y poblarlo de imágenes, sonidos y sensaciones partiendo de la forma más sencilla de expresión que es la palabra, y ahí sí, a partir de la fuerza evocadora del texto, poder proyectarse al espectador y transformar el monólogo en un diálogo con el público que deja de ser un mero observador pasivo, para formar parte del espectáculo y aportar su emoción y su propia historia a la trama planteada en el escenario.

El monólogo es, pues, todo un universo de exploración teatral y una excelente herramienta para todo aquel que se inicia en el arte dramático.

12/9/09

La mirada del angel


Ella es La victoria alada (bueno, está bien, la de la foto es su clon, ya que no cuento con los medios para tomar ese ángulo a la original), mejor conocida en México como el Ángel de la Independencia. Ha sido imagen de nuestra ciudad, vigía del devenir histórico de nuestro país durante prácticamente un siglo y representa, a decir del discurso oficial, nuestra independencia, libertad y soberanía.

Desde las alturas allá en el corazón del Paseo de la Reforma nos observa. Nos ha visto luchar, llorar ante la tragedia, reír, apretar los puños con furia ante las injusticias que, por una u otra razón, y por cuenta de uno u otro político, de buenas a primeras decide que lo mejor para el país es seguirse dando vida de reyes a costa de la ciudadanía.

Pero el ángel ahí está, firme, dando cuenta de nuestros días con la diestra al cielo sosteniendo la guirnalda de olivo, sosteniéndose en medio de esta triste metáfora consistente en el hundimiento de la ciudad, que de 1910 a la fecha ha creado la necesidad de aumentar en un total de diecisiete peldaños a la escalinata original... ¿Será que cada vez nos va a quedar más lejano acceder a nuestra independencia?

Hoy, a 199 años del inicio de la revolución de independencia y 188 de su consumación (recordemos que el acta que formal y jurídicamente dio la independencia a México se firmó el 27 de septiembre de 1821; es decir, después de veintiún años de movimiento armado), nos preguntamos ¿Qué mira el ángel, hacia dónde dirige su vista? Quizá hacia otra triste metáfora visual, donde el Paseo de la Reforma se convierte en su cárcel (los edificios que la rodean son nada más y nada menos que la embajada de los EEUU, el edificio Knoll, la Torre HSBC y el hotel Sheraton), con lo que ello pueda representar; quizá mira con los ojos a punto de desbordar sus doradas lágrimas ante la ingobernabilidad, la violencia y la crisis económica, ante la incapacidad o indolencia de la oligarquía política, que persiste en no aprender de los errores y hacer justo lo contrario de lo que se hace en otros países para salir adelante.

Pero nosotros, más allá del discurso oficial que nos enseñan desde niños, quisiéramos pensar que el Ángel de la Independencia, NUESTRO ángel, echa a volar la mirada hacia la esperanza, con la fe puesta en un pueblo de sobrevivientes lleno de vicios; pero también de virtudes y del que, a pesar de lo que pudiera parecer, nos sentimos orgullosos.

Más allá de los mitos, mentiras y omisiones de la historia oficial (como diría el gran maestro Juan Miguel de Mora), o de discursos patrioteros, México está conformado por más de cien millones de personas que de una u otra manera, en mayor o menor medida, sale todos los días a la calle a partirse el lomo, a luchar y a defenderse incluso de sí mismos; un pueblo que sueña y vive y goza y llora y se patea con los demás y al mismo tiempo se solidariza con el otro ante la tragedia. Somos como dicen los entendidos, un país de contrastes, que no conoce puntos medios y lo bueno o lo malo que pueda haber en nosotros lo lleva a los extremos. Un pueblo con historia, aunque a veces nos olvidemos de ella. En fin, un pueblo del que como mexicanos nos sentimos orgullosos por la ironía con la que vemos y enfrentamos nuestra tragedia cotidiana y por la forma de burlarnos hasta de la propia muerte.

Quizá sea eso lo que mira el ángel con esos ojos de gesto neutro e indescifrable... eso sólo él (o ella) lo sabe. Lo único cierto es que no podemos mirarla, pararnos al pie de la columna que la sostiene y que resguarda a esos seres humanos que con buenos o malos motivos, también llenos de vicios y de virtudes como nosotros, dieron la pauta para crear este caótico país, sin que se nos erice la piel y nos sintamos orgullosos de esta cuna del apocalipsis, de este país que, parafraseando al escritor Rodrigo Solís, es hermoso, hasta en sus horrores.

¡VIVA MÉXICO, CABRONES!

5/9/09

Día tras día

Una flor dura un verano,
un verano son tres meses,
doce meses tiene un año
puede un año ser tan breve
como es breve el diccionario
para definir quién eres...

Así arranca la sexta producción musical de Andrés Cepeda. Día tras día se llama el álbum y llegó a mis manos esta semana; lo he escuchado obsesivamente en los últimos días y, fuera de cualquier objetividad, cada vez me gusta más. Pero ¿quién es Andrés Cepeda?

Andrés es colombiano y actualmente tiene 36 años, comenzó a los cinco años sus estudios musicales y su primera composición la hizo con tan sólo doce años de edad; fue mal estudiante y muy indisciplinado, por lo que en su relación escolar hay una variada lista de instituciones educativas hasta llegar el colegio Emilio Valenzuela, donde conoció a César López, Fredy Camelo, Gustavo Gordillo y Juan Gabriel Turbay, con quienes formó el grupo de pop Poligamia, ganando allá a principios de la década del noventa el primer puesto en un concurso de bandas locales. Con el grupo grabó cuatro discos: Canción de Una (1993), Vueltas y vueltas (1995), Promotal 500 m.g (1996) y Buenas Gracias - Muchas Noches (1998), el concierto de despedida del grupo. Tras la disolución del grupo, Andrés toma camino a Miami, donde pasa dos años estudiando producción musical, participando en producciones de sus compatriotas Carolina Sabino y Marbel.

Posteriormente decide regresar a los escenarios y graba Se morir (1999), donde ya se marca perfectamente su estilo y su versatilidad, pues rompiendo con la imagen rockera a la que se le asociaba desde sus tiempos en Poligamia, comienza a experimentar con temas más bohemios y románticos, combinando balada, jazz y bolero, teniendo un gran éxito entre el público colombiano que lo hizo acreedor a un doble disco de platino. dos años más tarde presenta El carpintero, donde mezcla pop, son, boleros, música cubana y antillana y algo de rock, fascinando con temas como Tengo ganas, Palabras y Hasta que venga la mañana, al tiempo que participa con los temas Piel canela y No voy a dejarte ir, en la banda sonora de la telenovela El inútil. Las ventas suben y se consolida como artista. Decide dar un paso más en y el 7 de marzo de 2002 presenta en el teatro Colón de Bogotá el concierto Siempre queda una canción, del que resultan un disco y un Dvd y en el que hace una compilación de sus canciones recientes como de algunas de su etapa en Poligamia, mereciendo nuevos reconocimientos y premios. al año siguiente regresa con Canción rota, continuando con el éxito y destacando canciones como Lo que dejaste atrás, Mientras más pasaba el tiempo, y Emborráchame de amor, con las que termina de afirmar su versatilidad sonora.

Pero sin duda, lo que lo lanza a las ligas mayores, al mercado internacional es Para amarte mejor (2005), a nuestro juicio su mejor disco, que le abren la puerta de Europa, presentándose en ciudades coo Barcelona, Madrid y Roma, siendo nominado en 2007 al grammy latino en la categoría de Mejor Álbum Pop Masculino.

Y hoy, después de cuatro años de ausencia regresa con Día tras día, un disco variado y novedoso, donde encontramos a un Andrés Cepeda intimista, de interpretaciones entrañables y una voz que lo distingue por su capacidad para adaptarse a géneros como el blues, el bolero tropical o la balada pop, llenando nuestros oídos con su voz siempre amable y la sencillez con la que nos hace sentir todas y cada una de sus composiciones.

Son dieciséis los temas que integran esta producción, en la que participan su buenos amigos Fredy Camelo y Juan Gabriel Turbay y comparte micrófonos con el argentino Nito Mestre y la cubana Teimari. En ellos, como ya es costumbre en Cepeda, se mezclan y combinan diferentes ritmos y ambientes sonoros que abordan con grandes resultados el bolero, el poop-rock, latin jazz, ritmos caribeños, andinos y brasileños.

Se trata de un pop muy latinoamericano, de gran calidad y que va mucho, mucho más allá de formulitas de deshecho estilo RBD o Paulina Rubio, o con aires de suficiencia como Arjona, y que establece un puente entre generaciones, dado el buen gusto con el que están hechos los arreglos fusionando estilos, digamos, antiguos con composiciones totalmente actuales. Se trata de un disco que muestra de principio a fin cómo Andrés se lo goza, un pedacito de su sentimiento, de él mismo, refrendando una vez más con el compromiso del artista, no de vender por millones, sino de tratar de ofrecer calidad en su trabajo, siempre con la sencillez que lo caracteriza. Aunque el conjunto es excelente, destacamos Día tras día (el sencillo con el que lanzó el disco), Faltarán, Me sacaste de la casa y Vitral (track oculto por ahí del minuto 3:30 del tema Necesito); nos encontramos frente a un disco para escuchar con calma, reparando en cada letra, en cada inflexión de la voz, cada acorde, para dejarnos llevar por la fuerza evocativa que imprime en cada interpretación. Después de eso no es difícil pensar por qué está nominado para los premios Shock 2009 como mejor artista nacional, mejor artista pop, y mejor álbum del año.

Andrés Cepeda es uno de esos tipos descomplicados y sencillos, que simplemente llega canta y fascina, así ha sido los poco más de siete años que tenemos de conocer y disfrutar su trabajo (allá cuando emprendimos la primera expedición a Colombia), de sentir como nuestras cada una de sus canciones, tratando de hacer que la gente lo conozca en México, cuyo trabajo es inconseguible en México (sólo una vez hemos visto un disco de él en tienda, bajo el sello de Orfeón, una disquera antigua y en decadencia, perdido entre las ofertas), y muy difícilmente es programado en las estaciones radiales).

En fin, es mucho lo que podemos decir de este artista y de su trabajo; pero con toda seguridad muchas plumas más autorizadas ya lo hicieron o están por hacerlo; baste entonces este post para hacer una recomendación a nivel personal de este nuevo disco Día tras día, y en general de todo el regalo auditivo que nos ofrece Andrés Cepeda y sus canciones.

Aquí el nuevo sencillo, en el que participan como grupo de apoyo, sus ex compañeros de Poligamia:


Esto es un poco anterior:


Esto es de lo clásico, en su concierto en el Teatro Colón:



Y una más, en vivo, en su gira 2006; canciones excelentes, aunque con no muy buen sonido:

30/8/09

Tu boca (Divertimento)

Boca que evoca tu boca
boca que lanza la nota
de una cavatina loca
y despide la pena rota
de un pasado zafacoca

Boca que busca tu boca
boca que añora la ropa
del alma que mi alma no toca

Boca que bebe tu boca
vida reducida a besos
deseo de hacerla guandoca
Meca de todos los rezos

Boca que se hunde en tu boca
boca que calla callada
su amor atado a rajaboca
y te sueña en la noche estrellada

Boca que adora tu boca
que se muestra quisicosa
a los clamores de mi boca
a la pregunta de esta glosa
que te enumera y te evoca...

22/8/09

Silencios

De mi piel a tu alma
basta un suspiro,
una palabra tal vez,
una mirada perdida
que hurta una imagen
o la disolvencia
de tu sonrisa
colgada de un sueño...
en fin;
tal vez sólo baste
con quedarme callado,
dejando que el silencio
hable por mí...

15/8/09

El retorno de un genio

En esta ocasión decidimos hablar sobre una noticia aparecida en esta semana que termina y que en lo personal nos parece digna de la mayor de las celebraciones: el gran Carlos Alberto García Moreno, alias Charly García, renace cual Fénix de sus propias cenizas y anuncia que, después de poco más de un año de reclusión para superar sus adicciones, regresa a la escena musical. En algunas fotos publicadas se le ve repuesto, incluso hasta algo llenito, cosa que contrasta con la imagen casi esquelética del Charly de hace unos años, y presenta la canción Deberías saber por qué, en la que su voz vuelve a ser fresca y entera; así que la cosa promete. Pronto iniciará una gira que verdaderamente, promete y en la que esperamos pase por tierras mexicanas. Por supuesto, y como ya es costumbre, varios ya se encuentran sobrevolando a Charly como gallinazos, a la espera del siguiente escándalo, de una nueva caída, pues hace rato que se les ha hecho más sencillo criticar y atacar al genio que intentar entenderlo. Y es que Charly, más allá de ser noticia farandulera de los escándalos que protagoniza, dada su naturaleza transgresora, es un músico, un músico excepcional, de los pocos que realmente ha sabido evolucionar y estar siempre no uno, sino varios, muchos pasos adelante, y por ello es un referente obligado para entender al rock argentino, y más aún, para entender al rock en español.

Con cincuenta y siete años de vida y treinta y siete de carrera, Charly ha sido un laboratorio musical que ha estado siempre en movimiento, experimentando, proponiendo, creando universos sonoros e impulsando nuevas formas de hacer música, desde aquel folk rabioso y tierno al mismo tiempo que se escuchaba en sus inicios con Sui generis, hasta el paroxismo musical que devela en La hija de la lágrima (1994). Ha unido su voz a leyendas como Luis Alberto Spinetta, Raúl Prochetto León Gieco, David Lebón y Pedro Aznar; de su mano han surgido personajes como Fito Paez, Andrés Calamaro, Fabiana Cantilo o la prematuramente fallecida María Gabriela Epumer; lleva bajo el brazo casi medio centenar de producciones discográficas. Pero hoy, lo único que se espera es un nuevo escándalo de su parte, una nueva caída... puede más el morbo que el interés por su trabajo musical.

Esto se debe a que Charly no es un personaje que se pueda tratar a medias tintas: o se le ama o se le odia, pero jamás da espacio a puntos medios. Su actitud transgresora, escandalosa, el torbellino que ha sido su carrera de genio incomprendido no podría prestarse a otra cosa, pues siempre ha hecho lo que le viene en gana: hace declaraciones que crispan los nervios del más sereno, se lanza desde las alturas para declarar luego "me tiré por vos", se agarra a golpes con su hijo en pleno escenario... y así, la lista es larga y prolijamente reseñada por los medios. Normalmente, la explicación que se da a la actitud de Charly es su adicción a las drogas; pero se trata en realidad de algo mucho más profundo, en cierta ocasión, declaró durante una entrevista que él decidió convertirse en un rock star por instinto de supervivencia, pues en una época en la que para poder decir lo que pensaba implicaba la muerte o el exilio en el mejor de los casos, la mejor forma de autoprotegerse era a través del escándalo, pues teniendo encima a la prensa, la dictadura no podría "hacerlo a un lado", por decir lo que pensaba, sin tapujos. por eso se volvió costumbre saber de Charly más por notas sensacionalistas que por su música, a grado de que en otra ocasión también declaró que si la prensa escribiera tanto de su música como lo hace de sus problemas, vendería millones de discos.
Pero más allá de actitudes extravagantes, insistimos en que Charly García es un genio musical que ha consolidado una forma de entender y hacer un rock verdaderamente latino, conceptual, con una fuerza que podemos encontrar desde sus primeras grabaciones (no hay más que escuchar Un hada, un cisne, Rasguña las piedras o Viernes 3 a.m. para sentir cómo se eriza la piel), dejarse llevar por la riqueza sonora de cada una de sus composiciones, o sentir la ebullición de adrenalina al escucharlo en vivo tocar Dinosaurios, para saber Charly no es un músico cualquiera, que compone por componer, por vender lo que sea, sino que estamos frente a un músico completo que deja el alma en cada nota, que siempre tiene algo que decir y que con ello nos removerá el espíritu.

En ocasiones al releer "El perseguidor" de Cortázar, nos entra la descabellada idea de que la narración no sólo habla de Charly Parker, sino que también se refiere a Charly García, un hombre fuera de este mundo, un extranjero de la vida que se rige por sus propias leyes espacio-temporales, un ser que se devora y recrea a sí mismo y que lo único que busca es liberarse a través de su arte, de su música, nada más.

Por eso nos da tanto gusto su regreso y esperamos ansiosos una nueva producción que nos haga vibrar como en cada uno de sus discos y nos haga saber desde el primer acorde, que Charly García más allá de la leyenda, más allá del escandalo es y será la misma encarnación del rock argentino. ¡Bienvenido sea!

8/8/09

Puntos cardinales

Qué se puede hacer con el amor
si sólo somos puntos cardinales
que buscan romper estigmas
perdidos en un intenso clamor

Puntos cardinales, tan sólo eso
que jamás nunca habrán de cruzarse
polen que no podrá entrelazarse
que no tendrá del colibrí el beso

Tú, paloma que vuela fugitiva
yo, árbol atado a esta tierra
que nos separa cruel y definitiva

Eres tú, poesía vil y altiva
que te niegas perversa a mis manos
y consumes mi alma, furtiva

31/7/09

Tiniebla y luz

Seguimos con los renglones incompletos...



En medio de la tiniebla
todo es frío
en medio de la noche
todo es soledad
el silencio a gritos
proclama tu presencia
de incontenible vacío
de profunda nostalgia
de nada detenida


Y a través de lo oscuro
una sombra
emerge lentamente
gracias a la distante
luz que aparece en la esperanza
para resumirlo todo
en sólo un poco
la sombra
yo
y tú la luz
la bendita luz

24/7/09

Palabras tristes I

No cabe duda de que el idioma español es uno de los más ricos que hay en nuestro planeta, no sólo por la cantidad de palabras que existen para denominar al mundo, sino por la multiplicidad de significados y significantes que puede tener la misma palabra, dependiendo de su contextualización, y que pueden generar rechazo o gusto incluso en el plano fonético; por ejemplo, en lo personal nos encanta la musicalidad de la palabra minarete, más allá de que se trate de una torre de las mezquitas, por lo común elevada y poco gruesa, desde cuya altura convoca el almuédano a los mahometanos en las horas de oración. Pero las hay también que repelen independientemente de lo que signifiquen como retruécano o terciario y otras muchas que, simplemente, fluyen a diario dentro de nuestras conversaciones cotidianas sin que les prestemos más atención que la necesaria para comunicarnos.

Pero también hay ciertas palabras tristes que, por decirlo de alguna manera, se ponen de moda y mucha gente las utiliza de forma indiscriminada, malentendiendo su significado y pretendiéndole dar un peso mayor del que ameritan, o bien se confunden por otras, y rápidamente son adoptadas e integradas a discursos demagógicos, convirtiéndose en bandera ideológica de mucha gente que nos e detiene a pensar realmente en lo que significa lo que se está diciendo, prostituyéndolas con tal de se "progresistas" y "vanguardistas". Las hay también muy tristes que han barajado siempre y su significado se ha llevado a extremos que al final terminan yendo en contra de su propia naturaleza.

Depende mucho de la subjetividad y el contexto en el que uno se haya desenvuelto; pero en lo personal y con el paso del tiempo hemos creado una lista de aquellas palabras que se han convertido en putas tristes (recordando en el término a Don Gabriel García Márquez) de nuestro idioma español. En este post y en algunos más iremos hablando de algunas que nos parecen de las más tristes como tolerancia, soberbia, igualdad y equidad, sacrificio, democracia, o ciudadanía, por mencionar algunas.

LA TOLERANCIA

Ésta es una de esas tristes palabras que en un juego de malentendidos se ha tratado de elevar como un valor supremo de la humanidad, cuando en la realidad, su significado dista mucho de la trascendencia axiológica que pretenden atribuirle, y actualmente muchas personas la llevan y traen en la cartera (como estampilla de una virgen) para sacarla a relucir a la menor provocación y sin el mínimo recato, dándole una significación que no le corresponde.

Fue nada más ni nada menos que John Locke quien en 1689 puso a la tolerancia en el centro de la discusión, a través de su Carta sobre la tolerancia, en la que aborda el tema a propósito de los conflictos que en su época se desataban en toda Europa, producto de la ruptura del cristianismo. Locke habla, entre otras cosas, respecto de la diferenciación y separación que debe de existir entre el poder civil (del Estado) y el espiritual (de la grey católica), de la conceptualización de una iglesia de cualquier culto, como una congregación de fieles eminentemente voluntaria, y de la libertad de cultos, ya que sólo el creador es el único que puede determinar el verdadero y único castigo a las faltas a la fe, y no los simples mortales. Pero lo más importante es que sostiene la idea de no combatir lo que no se puede cambiar.

Hasta aquí, la idea de la tolerancia suena incluso positiva, ya que se trataba de sentar las bases de una coexistencia religiosa y de alzar la voz en contra de las torturas y abusos que en aquel entonces se daban en contra de todo aquel que opinara diferente al monarca o la jerarquía católica. Con el paso del tiempo, y llegando a nuestros días, todos proclaman una cultura de la tolerancia, en la que se trata de educar a los niños a tolerar a los demás, los gobernantes que se dice democráticos se declaran tolerantes con sus opositores, y quienes se sienten más progresistas, proclaman a la tolerancia como su valor fundamental. Esta idea es, a nuestro juicio no sólo nefasta, sino peligrosa y hasta zafia.

Si analizamos bien la idea de Locke, podemos darnos cuenta de que la tolerancia sólo se puede dar a partir de relaciones verticales; es decir, cuando existe una relación de supra-subordinación entre las partes; esto es, uno se encuentra en un estado de superioridad frente a su interlocutor, y de ahí que el primero tolera al segundo. En otras palabras, desde la perspectiva de la tolerancia, una persona, desde su omnipotencia, le da el chance, la oportunidad de ser, de existir a otro que se atreve a ser diferente; bajo este esquema, siempre existirá un sentimiento (¿o complejo?) de superioridad frente a los demás. Estaríamos entonces frente al principio de tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales o, lo que es lo mismo, a segregar.

Una persona nace, y por ese simple hecho adquiere una serie de derechos que son inmanentes a su humanidad, y entre ellos está, por supuesto, el derecho a ser el mismo, con todas sus fobias y filias, a tener una personalidad propia e irrepetible como resultado de ese cúmulo de factores externos que lo van forjando (recordemos aquí al maestro José Ortega y Gasset con su postulado "Yo soy yo y mi circunstancia"), sin que esto sea motivo de censura o represión, y este derecho, además, se da en dos vías, ya que simultáneamente se convierte en una obligación para esa persona, pues no debe ni puede censurar o reprimir a otra por ser ella misma.

Por estas razones, no creemos que la tolerancia sirva para nada y nos declaramos abiertamente enemigos (y aquí sí) intolerantes de la intolerancia, pues nos parece uno de los actos de mayor arrogancia que puede cometer el ser humano. A nuestro parecer, ningún ser humano quiere que le perdonen la vida por ser uno mismo; sino que, por el contrario, a lo que aspiramos como verdadero principio axiológico es a la horizontalidad, a esa doble vía a la que nos referimos; eso es, a relaciones en la que todos los participantes actúen y se desenvuelvan al mismo nivel, y la forma de lograrlo no es en modo alguno mediante la práctica de la tolerancia, y menos, si esto es producto de modas demagógicas que a la larga resultan retardatarias.

Se trata pues, de una palabra triste, tristísima, ya que su naturaleza es tan corta y limitada, que no alcanza a quienes caen en la confusión y la defienden y la levantan en hombros, en realidad están tomando prestado el significado de otra palabra que, esa sí, es un valor supremo por sí misma, y la que debe ser proclamada y defendida hasta la muerte. La cuestión verdadera y absoluta es que uno no debe tolerar a los demás ni mucho menos exigir ser tolerado por los demás, sino algo mucho más concreto y absoluto, uno a lo que tiene derecho es a ser respetado por los demás y al mismo tiempo, tiene el deber la obligación de respetar a los demás, algo así como el "vive y deja vivir" si se quiere poner en términos sencillos.

Y así como líneas arriba nos declaramos en contra de la tolerancia, en éstas defendemos y pugnamos por el respeto y el lugar que le corresponde como derecho humano, pues sólo a través de él, podemos asumir responsabilidades, construir acuerdos y una convivencia armónica y pacífica. Sólo el respeto nos puede definir como seres humanos racionales y capaces de ver un futuro. Por ello decimos, triste tolerancia, triste palabra que esperamos, algún día, desaparezca, no de los diccionarios, sino de la mente de las personas.